Siempre perseguimos estrellas lejanas,
¿por qué será?
Siempre esta necesidad de ansiar lo que nos está vetado,
cuanto más difícil, más deseo,
cuanto más lejano, más corremos.
Y luego la frustración y el sentimiento de vacío al no alcanzar el objeto amado.
¿Acaso no es esta una actitud infantil?
Sin embargo el otro lado de la moneda es dejarte escapar,
rendirme a la evidencia de que esto es imposible,
pero para mí lo más imposible es dejar de soñar contigo y rendirme.
Prefiero quemar todas mis naves,
que arrepentirme de no haberlo intentado,
prefiero tu desprecio,
a la duda de no saber que hubiera pasado de haberlo intentado.
Soy una amazona sin miedo a pelear,
una mujer sin más miedo que el de dejar escapar la felicidad.
Siento que esto es una misión hercúlea, un camino de obstáculos, una carrera contra corriente...¿cuánto más aguantaré?
No lo sé.
¿Acaso no eres tú infantil también?
Vienes y vas te acercas me tocas y sales huyendo,
juegas a un "tú la llevas" de gestos tiernos,
un vaivén sentimental,
das vueltas y vueltas en un baile al que yo no quiero bailar más.
¿Cuánto más aguantarás?
¿Como hacer para renacer? Reinventarse es necesario, siempre y cuando no olvides lo ya pasado. El alma rota pero con la intención de seguir sintiendo.
domingo, 12 de junio de 2011
miércoles, 18 de mayo de 2011
km 0 de un viaje incierto...
Si todos los viajes son inciertos este es más que eso,
pero cada instante es un momento de ilusión,
y lo vives como en un sueño,
sin embargo núnca estuvimos tan despiertos...
Al fin la gente se mira a los ojos y habla,
habla de todas esas cosas de las que ya nadie hablaba porque estaban demasiado ocupados por un montón de nada,
la gente se mira a los ojos y habla aún sin conocerse, con ilusión, con libertad, con los ojos húmedos y una sonrisa bailando en los labios,
y todo es tan real, que parece un sueño.
Hemos hecho historia sólo con uno de esos instantes,
ahora hay que encontrar el cauce de este torrente,
este agua tanto tiempo remansada por un esquema idiotizador,
ha roto la presa y acampa a sus anchas en las calles.
Hemos hecho historia pero aún tenemos que hacer más,
tenemos que conseguir un final feliz para esa historia,
tenemos que contagiar a cuantos más mejor en este sentimiento,
que no sea algo aislado, algo parcial, algo fácil de etiquetar y vender...
Este "agua de Mayo" nos tiene que salpicar a todos,
porque todos tenemos mucho viaje que recorrer.
pero cada instante es un momento de ilusión,
y lo vives como en un sueño,
sin embargo núnca estuvimos tan despiertos...
Al fin la gente se mira a los ojos y habla,
habla de todas esas cosas de las que ya nadie hablaba porque estaban demasiado ocupados por un montón de nada,
la gente se mira a los ojos y habla aún sin conocerse, con ilusión, con libertad, con los ojos húmedos y una sonrisa bailando en los labios,
y todo es tan real, que parece un sueño.
Hemos hecho historia sólo con uno de esos instantes,
ahora hay que encontrar el cauce de este torrente,
este agua tanto tiempo remansada por un esquema idiotizador,
ha roto la presa y acampa a sus anchas en las calles.
Hemos hecho historia pero aún tenemos que hacer más,
tenemos que conseguir un final feliz para esa historia,
tenemos que contagiar a cuantos más mejor en este sentimiento,
que no sea algo aislado, algo parcial, algo fácil de etiquetar y vender...
Este "agua de Mayo" nos tiene que salpicar a todos,
porque todos tenemos mucho viaje que recorrer.
lunes, 2 de mayo de 2011
quien me lo iba a decir a mi....
De la noche a la mañana una llamada,
y en apenas dos semanas volando a un recóndito rincón del mundo,
de esos olvidados por todos, de esos en los que nada es justo,
de esos que, por desgracia, tantos hay en el mundo.
Sales de tu vida siendo otra persona,
alguien con una misión muy distinta a todas las anteriores,
con una vida llena de privaciones y límites, de oscuridad....
y de luz.
Y a cada instante una sorpresa, en cada casa un hogar,
en cada mano que te "da la mano" un amigo que te acoge y te cuida,
cada familia es "tu familia" y en cada casa hay una tetera
que esconde en su interior tres vasos de té para ti.
Cada vaso cuenta una historia...
...amarga como sus vidas...
...dulce como sus gentes...
...suave como sus miradas.
Este viaje ha sido un regalo,
una lección vital,
una oportunidad de conocer y conocerme,
de explorar nuevas fronteras de mi misma,
y de reconciliarme con la humanidad.
Porque pese a todo lo malo que hay en el mundo,
sigue habiendo buena gente.
Gente que pese al sufrimiento pueden sonreír,
pese a las traiciones sigue confiando
y pese a las humillaciones sigue siendo orgulloso.
Un pueblo separado por un muro de vergüenza, intereses políticos e injusticias
que clama en el desierto por una solución que no llega,
cada día somos más los que oímos ese clamor...
y ojalá cada día más y más os puedan llegar a oír.
y en apenas dos semanas volando a un recóndito rincón del mundo,
de esos olvidados por todos, de esos en los que nada es justo,
de esos que, por desgracia, tantos hay en el mundo.
Sales de tu vida siendo otra persona,
alguien con una misión muy distinta a todas las anteriores,
con una vida llena de privaciones y límites, de oscuridad....
y de luz.
Y a cada instante una sorpresa, en cada casa un hogar,
en cada mano que te "da la mano" un amigo que te acoge y te cuida,
cada familia es "tu familia" y en cada casa hay una tetera
que esconde en su interior tres vasos de té para ti.
Cada vaso cuenta una historia...
...amarga como sus vidas...
...dulce como sus gentes...
...suave como sus miradas.
Este viaje ha sido un regalo,
una lección vital,
una oportunidad de conocer y conocerme,
de explorar nuevas fronteras de mi misma,
y de reconciliarme con la humanidad.
Porque pese a todo lo malo que hay en el mundo,
sigue habiendo buena gente.
Gente que pese al sufrimiento pueden sonreír,
pese a las traiciones sigue confiando
y pese a las humillaciones sigue siendo orgulloso.
Un pueblo separado por un muro de vergüenza, intereses políticos e injusticias
que clama en el desierto por una solución que no llega,
cada día somos más los que oímos ese clamor...
y ojalá cada día más y más os puedan llegar a oír.
martes, 5 de abril de 2011
Abril más o menos...
...todo sigue en su sitio,
porque Abril más o menos,
hay cosas que núnca cambian.
Siempre me digo lo mismo-"es la última...",
pero no nos engañemos,
cada año me deprimo en estas fechas.
Pequeñas sutilezas se convierten en montañas de tristeza,
será la primavera,
no, es la soledad,
esa sensación que se me ha hecho tan familiar,
que hasta en alguna ocasión la he sentado a mi mesa.
Sin perspectivas de mejorar,
este año por vigésima octava ocasión,
me digo:
-"Esta es la última vez Inés."
porque Abril más o menos,
hay cosas que núnca cambian.
Siempre me digo lo mismo-"es la última...",
pero no nos engañemos,
cada año me deprimo en estas fechas.
Pequeñas sutilezas se convierten en montañas de tristeza,
será la primavera,
no, es la soledad,
esa sensación que se me ha hecho tan familiar,
que hasta en alguna ocasión la he sentado a mi mesa.
Sin perspectivas de mejorar,
este año por vigésima octava ocasión,
me digo:
-"Esta es la última vez Inés."
miércoles, 16 de marzo de 2011
Temblores que hacen temblar.
Uno núnca es lo suficientemente consciente de lo pequeño que es,
pero siempre hay quien se encarga de hacértelo saber.
Puede ser un amigo, un compañero de trabajo, un desconocido o el mismísimo mundo.
Nos hacen descubrir lo insignificantes que somos;
impotentes, indefensos, como niños.
Hasta los más poderosos caen de sus tronos de oro,
Josefine una humilde abuelita senegalesa me lo dijo con total clarividencia,
supongo que con esa clarividencia que te da la edad,
"en la vida a veces estás encima de la ola, a veces estás debajo,
y nadie sabe dónde estarás mañana".
En ocasiones esas olas no son figuradas,
sino reales y arrasadoras,
bestias que deboran ciudades completas cambiando,
cuando no segando, la vida de la gente.
Son grandes catástrofes que miramos desde un lugar lejano y seguro,
en el que tál vez núnca nos afecten,
son escenas tan irreales, tan duras,
que en ocasiones resulta más sencillo pensar que no son ciertas.
Pero lo son.
Son el día a día de alguien como tú,
que como tú un día se levantó en lo alto de la ola,
tranquilo y confiado en que al final del día seguiría ahí.
Pero no fué así.
Siempre he sido muy consciente de lo afortunada que he sido,
he nacido en el lado correcto del mundo, en la familia correcta y
en el momento histórico correcto,
y aunque en ocasiones me queje de mi suerte, (la suerte de I...),
y aunque cada día soy más consciente de la suerte que tengo,
hoy creo que no lo soy lo suficiente.
No, definitivamente no lo soy.
pero siempre hay quien se encarga de hacértelo saber.
Puede ser un amigo, un compañero de trabajo, un desconocido o el mismísimo mundo.
Nos hacen descubrir lo insignificantes que somos;
impotentes, indefensos, como niños.
Hasta los más poderosos caen de sus tronos de oro,
Josefine una humilde abuelita senegalesa me lo dijo con total clarividencia,
supongo que con esa clarividencia que te da la edad,
"en la vida a veces estás encima de la ola, a veces estás debajo,
y nadie sabe dónde estarás mañana".
En ocasiones esas olas no son figuradas,
sino reales y arrasadoras,
bestias que deboran ciudades completas cambiando,
cuando no segando, la vida de la gente.
Son grandes catástrofes que miramos desde un lugar lejano y seguro,
en el que tál vez núnca nos afecten,
son escenas tan irreales, tan duras,
que en ocasiones resulta más sencillo pensar que no son ciertas.
Pero lo son.
Son el día a día de alguien como tú,
que como tú un día se levantó en lo alto de la ola,
tranquilo y confiado en que al final del día seguiría ahí.
Pero no fué así.
Siempre he sido muy consciente de lo afortunada que he sido,
he nacido en el lado correcto del mundo, en la familia correcta y
en el momento histórico correcto,
y aunque en ocasiones me queje de mi suerte, (la suerte de I...),
y aunque cada día soy más consciente de la suerte que tengo,
hoy creo que no lo soy lo suficiente.
No, definitivamente no lo soy.
jueves, 10 de marzo de 2011
Soñando con pobladores imaginarios
Soñando con pobladores imaginarios de un mundo ideal,
con el que tál vez algún día pueda dejar de soñar.
Un mundo sin miedo, libre y en paz...
un mundo de guerreros que ya no tienen que luchar.
Un mundo de sentimientos,
que no se tienen que esconder,
de amores correspondidos.
Un mundo de campos sembrados,
esperando a recoger,
los frutos merecidos.
Sueño con sus pobladores,
sois todos vosotros,
aún mejores de lo que sois,
porque sois felices.
con el que tál vez algún día pueda dejar de soñar.
Un mundo sin miedo, libre y en paz...
un mundo de guerreros que ya no tienen que luchar.
Un mundo de sentimientos,
que no se tienen que esconder,
de amores correspondidos.
Un mundo de campos sembrados,
esperando a recoger,
los frutos merecidos.
Sueño con sus pobladores,
sois todos vosotros,
aún mejores de lo que sois,
porque sois felices.
lunes, 28 de febrero de 2011
Plantando baobabs, exorcizando Principitos.
Son regios,
como hechos de piedra,
nacen dónde ya nada lo hace.
Viven al revés del mundo,
porque eran tan hermosos,
que los dioses, celosos,
les obligaron a ocultar sus ramas
y crecer con las raíces hacia el cielo.
Otros dicen que en realidad los baobabs,
son guerreros muertos por África,
que luchan por salir de la tierra,
para seguir luchando,
y que sus ramas son los brazos de estos guerreros.
Soberbios, eternos, colosos de África.......rodeados de leyendas.
De corteza lisa y nervuda,
y gigantescos y fuertes torsos,
dejan colgar sus frutos y flores al sol abrasador.
Dan su carnoso pan a quien lo necesite,
guardando en su interior miles de litros de agua,
que en el desierto son vida.
Sin embargo quien ose arrancar una de sus blancas flores,
morirá devorado por un león.
Otra leyenda cuenta cómo la crueldad y el egoísmo de una hiena,
hicieron que el Baobab ocultara para siempre su corazón,
que hasta entonces había estado lleno de tesoros.
Yo, que he caminado entre estos hermosos gigantes,
voy a mojar un puñado de sus semillas,
beberé de ese agua, para que me proteja de los cocodrilos,
y plantaré mis pequeños baobabs con esperanza.
Tranquilos mientras seáis pequeños
no dejaré que ningún Principito os arranque.
y os defenderé de las hienas que quieran dañaros.
Y así naceréis con un corazón blanco como vuestras flores,
rico como vuestros frutos
y fuerte como vuestro tronco.
como hechos de piedra,
nacen dónde ya nada lo hace.
Viven al revés del mundo,
porque eran tan hermosos,
que los dioses, celosos,
les obligaron a ocultar sus ramas
y crecer con las raíces hacia el cielo.
Otros dicen que en realidad los baobabs,
son guerreros muertos por África,
que luchan por salir de la tierra,
para seguir luchando,
y que sus ramas son los brazos de estos guerreros.
Soberbios, eternos, colosos de África.......rodeados de leyendas.
De corteza lisa y nervuda,
y gigantescos y fuertes torsos,
dejan colgar sus frutos y flores al sol abrasador.
Dan su carnoso pan a quien lo necesite,
guardando en su interior miles de litros de agua,
que en el desierto son vida.
Sin embargo quien ose arrancar una de sus blancas flores,
morirá devorado por un león.
Otra leyenda cuenta cómo la crueldad y el egoísmo de una hiena,
hicieron que el Baobab ocultara para siempre su corazón,
que hasta entonces había estado lleno de tesoros.
Yo, que he caminado entre estos hermosos gigantes,
voy a mojar un puñado de sus semillas,
beberé de ese agua, para que me proteja de los cocodrilos,
y plantaré mis pequeños baobabs con esperanza.
Tranquilos mientras seáis pequeños
no dejaré que ningún Principito os arranque.
y os defenderé de las hienas que quieran dañaros.
Y así naceréis con un corazón blanco como vuestras flores,
rico como vuestros frutos
y fuerte como vuestro tronco.
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