En el mundo son muchas más cosas las que nos unen a los demás,
que las que nos separan.
Pero nuestro cerebro está programado para ver las diferencias mejor que las semejanzas.
Por eso uno viaja en busca de nuevas experiencias, de nuevos paisajes y gentes...
sin embargo yo hace tiempo que prefiero viajar para buscar las semejanzas,
prefiero viajar y reconocerme en el otro.
Y siempre las encuentro, siempre me siento reflejada, por muy lejos que vaya.
La mirada profunda de un anciano en los Andes,
es tan sabia y tan profunda como la de mis abuelos,
los juegos de unos niños en un parque de cape town,
son los mismos que en un parque de Madrid.
Compartir una conversación y asentir más veces de las que te cuestionas lo que te dicen, compartir una comida y brindar por tu compañero de mesa,
compartir el camino que empezaste sola y sentirte parte de un grupo.
Viajar para ser parte y no visitante,
viajar para compartir y no para tomar,
viajar para reconocerte en el otro,
viajar para sentirte cerca de casa.
Porque no hay casa,
sólo hay camino,
y ese camino es el mismo para todos.
Te voy a hacer emperatriz de Lavapies
¿Como hacer para renacer? Reinventarse es necesario, siempre y cuando no olvides lo ya pasado. El alma rota pero con la intención de seguir sintiendo.
martes, 27 de septiembre de 2011
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Reconocer el amor....
Hay momentos en los que uno no puede más que abrir los ojos y ver.
Momentos en los que el amor, se hace evidente.
Tan brillante, puro y radiante, como siempre nos dijeron que debía ser.
En esos momentos el amor, que es verdadero,
no te hace sentir excluido, no te hace sentir envidia,
porque ese amor no hace inseguros, ni egoistas a quienes lo sienten.
Ese amor los hace hermosos y generosos en amor,
su amor brillante, ilumina a quien se acerca a él,
su amor puro, purifica a quien se acerca a él,
ese amor te llena de luz con sólo estar en su presencia.
Porque el amor de verdad se expande, se propaga, se contagia...
se filtra a través de nosotros,
limpiando todo nuestro escepticismo en el amor,
reconociendo de nuevo el amor.
...dedicado a mis queridos Marie y Cedric,
y al amor que les envuelve.
Momentos en los que el amor, se hace evidente.
Tan brillante, puro y radiante, como siempre nos dijeron que debía ser.
En esos momentos el amor, que es verdadero,
no te hace sentir excluido, no te hace sentir envidia,
porque ese amor no hace inseguros, ni egoistas a quienes lo sienten.
Ese amor los hace hermosos y generosos en amor,
su amor brillante, ilumina a quien se acerca a él,
su amor puro, purifica a quien se acerca a él,
ese amor te llena de luz con sólo estar en su presencia.
Porque el amor de verdad se expande, se propaga, se contagia...
se filtra a través de nosotros,
limpiando todo nuestro escepticismo en el amor,
reconociendo de nuevo el amor.
...dedicado a mis queridos Marie y Cedric,
y al amor que les envuelve.
jueves, 18 de agosto de 2011
-¿Sola? -No conmigo misma.
Mis próximas vacaciones van a ser un viaje muy especial,
un viaje de reconciliación.
Creo que lo necesito.
Empecé este blog con ganas de proclamarme a mi misma"Emperatriz de Lavapies", y sobre todo dueña y señora de mi vida.
Sin embargo los acontecimientos me enfrentan cada día con mis trampas de siempre, y como siempre, afloran los reproches y las inseguridades de antaño.
Y aquí me tenéis nuevamente con el sentimiento de fracasar en la historia de amor más importante de mi vida.
Amarme a mi misma.
Sobre todo fracaso a la hora de ser compresiva y me aplico una ferrea disciplina que para otros no tengo.
Cierto es que últimamente he estado muy ñoña, gruñona, pesimista...paranoica, paradepresiva y neurótica....vamos, ¡lo normal!
Y como ya me conozco sé que lo que necesito es un pequeño reto,
algo que colme mis necesidades de auto-fustigarme, en un sentido algo más positivo.
He decidido que me voy a reconciliar conmigo misma en un viaje memorable,
un viaje fascinante, un viaje exótico...una nueva aventura.
Así que sí, ¡me voy!
pero no me voy sola mundo,
ME VOY CONMIGO MISMA.
un viaje de reconciliación.
Creo que lo necesito.
Empecé este blog con ganas de proclamarme a mi misma"Emperatriz de Lavapies", y sobre todo dueña y señora de mi vida.
Sin embargo los acontecimientos me enfrentan cada día con mis trampas de siempre, y como siempre, afloran los reproches y las inseguridades de antaño.
Y aquí me tenéis nuevamente con el sentimiento de fracasar en la historia de amor más importante de mi vida.
Amarme a mi misma.
Sobre todo fracaso a la hora de ser compresiva y me aplico una ferrea disciplina que para otros no tengo.
Cierto es que últimamente he estado muy ñoña, gruñona, pesimista...paranoica, paradepresiva y neurótica....vamos, ¡lo normal!
Y como ya me conozco sé que lo que necesito es un pequeño reto,
algo que colme mis necesidades de auto-fustigarme, en un sentido algo más positivo.
He decidido que me voy a reconciliar conmigo misma en un viaje memorable,
un viaje fascinante, un viaje exótico...una nueva aventura.
Así que sí, ¡me voy!
pero no me voy sola mundo,
ME VOY CONMIGO MISMA.
domingo, 3 de julio de 2011
Recordar el valor de las cosas buenas.
¿Por qué será que siempre pongo acentos donde no hay?
No me refiero a verdaderos acentos, esas pequeñas líneas que ponemos sobre las vocales, me refiero a los acentos del alma.
Los acentos del alma son esos que nos hacen enfatizar más unas cosas que otras, esos que alteran el "peso específico" de las cosas que nos suceden en la vida.
Somos nosotros quienes decidimos que cosas llevan acento o no en nuestras vidas, pero me he dado cuenta de que yo siempre pongo el acento en aquellas que no tengo, en aquellas que están en "tareas pendientes".
Voy por mi vida como antaño mis profesores iban por mis dictados, con un enorme rotulador rojo que tacha todo lo bueno y acentúa todo lo malo.
Siempre fui una "profe" muy dura, y si no que le pregunten a mi hermano pequeño, pero yo misma soy mi peor alumna. Así que me he puesto tareas para la vida, escribir todos los días cien veces:
recordar el valor de las cosas buenas,
recordar el valor de las cosas buenas,
recordar el valor de las cosas buenas...
No me refiero a verdaderos acentos, esas pequeñas líneas que ponemos sobre las vocales, me refiero a los acentos del alma.
Los acentos del alma son esos que nos hacen enfatizar más unas cosas que otras, esos que alteran el "peso específico" de las cosas que nos suceden en la vida.
Somos nosotros quienes decidimos que cosas llevan acento o no en nuestras vidas, pero me he dado cuenta de que yo siempre pongo el acento en aquellas que no tengo, en aquellas que están en "tareas pendientes".
Voy por mi vida como antaño mis profesores iban por mis dictados, con un enorme rotulador rojo que tacha todo lo bueno y acentúa todo lo malo.
Siempre fui una "profe" muy dura, y si no que le pregunten a mi hermano pequeño, pero yo misma soy mi peor alumna. Así que me he puesto tareas para la vida, escribir todos los días cien veces:
recordar el valor de las cosas buenas,
recordar el valor de las cosas buenas,
recordar el valor de las cosas buenas...
domingo, 12 de junio de 2011
el sinsentido de sentir todo lo que siento...
Siempre perseguimos estrellas lejanas,
¿por qué será?
Siempre esta necesidad de ansiar lo que nos está vetado,
cuanto más difícil, más deseo,
cuanto más lejano, más corremos.
Y luego la frustración y el sentimiento de vacío al no alcanzar el objeto amado.
¿Acaso no es esta una actitud infantil?
Sin embargo el otro lado de la moneda es dejarte escapar,
rendirme a la evidencia de que esto es imposible,
pero para mí lo más imposible es dejar de soñar contigo y rendirme.
Prefiero quemar todas mis naves,
que arrepentirme de no haberlo intentado,
prefiero tu desprecio,
a la duda de no saber que hubiera pasado de haberlo intentado.
Soy una amazona sin miedo a pelear,
una mujer sin más miedo que el de dejar escapar la felicidad.
Siento que esto es una misión hercúlea, un camino de obstáculos, una carrera contra corriente...¿cuánto más aguantaré?
No lo sé.
¿Acaso no eres tú infantil también?
Vienes y vas te acercas me tocas y sales huyendo,
juegas a un "tú la llevas" de gestos tiernos,
un vaivén sentimental,
das vueltas y vueltas en un baile al que yo no quiero bailar más.
¿Cuánto más aguantarás?
¿por qué será?
Siempre esta necesidad de ansiar lo que nos está vetado,
cuanto más difícil, más deseo,
cuanto más lejano, más corremos.
Y luego la frustración y el sentimiento de vacío al no alcanzar el objeto amado.
¿Acaso no es esta una actitud infantil?
Sin embargo el otro lado de la moneda es dejarte escapar,
rendirme a la evidencia de que esto es imposible,
pero para mí lo más imposible es dejar de soñar contigo y rendirme.
Prefiero quemar todas mis naves,
que arrepentirme de no haberlo intentado,
prefiero tu desprecio,
a la duda de no saber que hubiera pasado de haberlo intentado.
Soy una amazona sin miedo a pelear,
una mujer sin más miedo que el de dejar escapar la felicidad.
Siento que esto es una misión hercúlea, un camino de obstáculos, una carrera contra corriente...¿cuánto más aguantaré?
No lo sé.
¿Acaso no eres tú infantil también?
Vienes y vas te acercas me tocas y sales huyendo,
juegas a un "tú la llevas" de gestos tiernos,
un vaivén sentimental,
das vueltas y vueltas en un baile al que yo no quiero bailar más.
¿Cuánto más aguantarás?
miércoles, 18 de mayo de 2011
km 0 de un viaje incierto...
Si todos los viajes son inciertos este es más que eso,
pero cada instante es un momento de ilusión,
y lo vives como en un sueño,
sin embargo núnca estuvimos tan despiertos...
Al fin la gente se mira a los ojos y habla,
habla de todas esas cosas de las que ya nadie hablaba porque estaban demasiado ocupados por un montón de nada,
la gente se mira a los ojos y habla aún sin conocerse, con ilusión, con libertad, con los ojos húmedos y una sonrisa bailando en los labios,
y todo es tan real, que parece un sueño.
Hemos hecho historia sólo con uno de esos instantes,
ahora hay que encontrar el cauce de este torrente,
este agua tanto tiempo remansada por un esquema idiotizador,
ha roto la presa y acampa a sus anchas en las calles.
Hemos hecho historia pero aún tenemos que hacer más,
tenemos que conseguir un final feliz para esa historia,
tenemos que contagiar a cuantos más mejor en este sentimiento,
que no sea algo aislado, algo parcial, algo fácil de etiquetar y vender...
Este "agua de Mayo" nos tiene que salpicar a todos,
porque todos tenemos mucho viaje que recorrer.
pero cada instante es un momento de ilusión,
y lo vives como en un sueño,
sin embargo núnca estuvimos tan despiertos...
Al fin la gente se mira a los ojos y habla,
habla de todas esas cosas de las que ya nadie hablaba porque estaban demasiado ocupados por un montón de nada,
la gente se mira a los ojos y habla aún sin conocerse, con ilusión, con libertad, con los ojos húmedos y una sonrisa bailando en los labios,
y todo es tan real, que parece un sueño.
Hemos hecho historia sólo con uno de esos instantes,
ahora hay que encontrar el cauce de este torrente,
este agua tanto tiempo remansada por un esquema idiotizador,
ha roto la presa y acampa a sus anchas en las calles.
Hemos hecho historia pero aún tenemos que hacer más,
tenemos que conseguir un final feliz para esa historia,
tenemos que contagiar a cuantos más mejor en este sentimiento,
que no sea algo aislado, algo parcial, algo fácil de etiquetar y vender...
Este "agua de Mayo" nos tiene que salpicar a todos,
porque todos tenemos mucho viaje que recorrer.
lunes, 2 de mayo de 2011
quien me lo iba a decir a mi....
De la noche a la mañana una llamada,
y en apenas dos semanas volando a un recóndito rincón del mundo,
de esos olvidados por todos, de esos en los que nada es justo,
de esos que, por desgracia, tantos hay en el mundo.
Sales de tu vida siendo otra persona,
alguien con una misión muy distinta a todas las anteriores,
con una vida llena de privaciones y límites, de oscuridad....
y de luz.
Y a cada instante una sorpresa, en cada casa un hogar,
en cada mano que te "da la mano" un amigo que te acoge y te cuida,
cada familia es "tu familia" y en cada casa hay una tetera
que esconde en su interior tres vasos de té para ti.
Cada vaso cuenta una historia...
...amarga como sus vidas...
...dulce como sus gentes...
...suave como sus miradas.
Este viaje ha sido un regalo,
una lección vital,
una oportunidad de conocer y conocerme,
de explorar nuevas fronteras de mi misma,
y de reconciliarme con la humanidad.
Porque pese a todo lo malo que hay en el mundo,
sigue habiendo buena gente.
Gente que pese al sufrimiento pueden sonreír,
pese a las traiciones sigue confiando
y pese a las humillaciones sigue siendo orgulloso.
Un pueblo separado por un muro de vergüenza, intereses políticos e injusticias
que clama en el desierto por una solución que no llega,
cada día somos más los que oímos ese clamor...
y ojalá cada día más y más os puedan llegar a oír.
y en apenas dos semanas volando a un recóndito rincón del mundo,
de esos olvidados por todos, de esos en los que nada es justo,
de esos que, por desgracia, tantos hay en el mundo.
Sales de tu vida siendo otra persona,
alguien con una misión muy distinta a todas las anteriores,
con una vida llena de privaciones y límites, de oscuridad....
y de luz.
Y a cada instante una sorpresa, en cada casa un hogar,
en cada mano que te "da la mano" un amigo que te acoge y te cuida,
cada familia es "tu familia" y en cada casa hay una tetera
que esconde en su interior tres vasos de té para ti.
Cada vaso cuenta una historia...
...amarga como sus vidas...
...dulce como sus gentes...
...suave como sus miradas.
Este viaje ha sido un regalo,
una lección vital,
una oportunidad de conocer y conocerme,
de explorar nuevas fronteras de mi misma,
y de reconciliarme con la humanidad.
Porque pese a todo lo malo que hay en el mundo,
sigue habiendo buena gente.
Gente que pese al sufrimiento pueden sonreír,
pese a las traiciones sigue confiando
y pese a las humillaciones sigue siendo orgulloso.
Un pueblo separado por un muro de vergüenza, intereses políticos e injusticias
que clama en el desierto por una solución que no llega,
cada día somos más los que oímos ese clamor...
y ojalá cada día más y más os puedan llegar a oír.
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