Mis próximas vacaciones van a ser un viaje muy especial,
un viaje de reconciliación.
Creo que lo necesito.
Empecé este blog con ganas de proclamarme a mi misma"Emperatriz de Lavapies", y sobre todo dueña y señora de mi vida.
Sin embargo los acontecimientos me enfrentan cada día con mis trampas de siempre, y como siempre, afloran los reproches y las inseguridades de antaño.
Y aquí me tenéis nuevamente con el sentimiento de fracasar en la historia de amor más importante de mi vida.
Amarme a mi misma.
Sobre todo fracaso a la hora de ser compresiva y me aplico una ferrea disciplina que para otros no tengo.
Cierto es que últimamente he estado muy ñoña, gruñona, pesimista...paranoica, paradepresiva y neurótica....vamos, ¡lo normal!
Y como ya me conozco sé que lo que necesito es un pequeño reto,
algo que colme mis necesidades de auto-fustigarme, en un sentido algo más positivo.
He decidido que me voy a reconciliar conmigo misma en un viaje memorable,
un viaje fascinante, un viaje exótico...una nueva aventura.
Así que sí, ¡me voy!
pero no me voy sola mundo,
ME VOY CONMIGO MISMA.