lunes, 10 de enero de 2011

Relato breve triste sin nombre.

Teníamos el tiempo pasado, aquellos recuerdos que ahora sólo eran míos. Albums que se apilaban cubiertos de polvo y cartas anudadas con lazos.
Todo lo demás, el presente, no existía.
El tiempo presente era una sucesión de rutinas, de rituales sencillos y necesarios que colmaban algo, que hace tiempo que dejó de ser una vida real.

-Buenos días.

Un beso en la mejilla.
Levantar la persiana y destaparte. Elevar tu peso, lo que queda de él. Como una losa, como una pluma, según los días. Desabrochar de arriba a bajo. Esponja, jabón y agua. La ropa planchada que huela a nueva. Peine, horquillas y pasador. Un abrazo, desde atrás, como te gustaba.

-¡Que guapa está!

Sentada al sol, la radio encendida, emulando el eco de tu voz, que antaño solía hablar conmigo. Diálogo en el aire, preguntas sin resolver. Tú, murmuras en tu sillón al sol, monólogos que sólo tu escuchas.

Un día me doy cuenta de que me he convertido en una sombra de ti. Sigo tus pasos, esos que tantas veces diste por esta casa, que siempre fue tuya. Sí, tuya. no nuestra. Recorro los caminos, que a fuerza de andar entre estas cuatro paredes,pintaste con tinta invisible por estos pasillos, escaleras y cuartos.

Sólo soy un imitador. No soy tú. por eso la casa se subleba, se amotina, se revela.

Escapamos cada tarde de este galeón en ruinas. Pensando que la salvación está afuera, y cuando salimos, nos ahogamos más. El ruido, la gente, la luz, el humo...
Tú, miras sin mirar, girando la cabeza, asustada. Y yo, no te guío. Soy el naufrago. Me agarro a tu brazo que es lo único que aún me es familiar aquí afuera. Tu tacto, tu olor y tu calor. Me agarro a tí y te arrastro mecánicamente por las calles, que me son tan extrañas como a ti.

Respondo las preguntas que la gente me hace sobre ti, soy tu boca. Hablo de ti, sin saber nada de ti. Quién eres ahora me es tan extraño, como este mundo exterior.

¿Quién eres?

A fuerza de intentar ser tú,mi memoria se ha vuelto tan frágil como la tuya y creo que me he olvidado de ti.

Ahora que no eres ni la sombra de lo que fuiste, yo me he convertido en tu sombra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario