domingo, 28 de noviembre de 2010

Nacimiento de la emperatriz que llevo dentro.

...bajando Embajadores las campanas se mueven con el viento de Noviembre, dejan escapar sonidos mágicos que llenan la calle y doblando en el Oso siempre el mismo escalofrío recorre mi espalda, la calle está oscura, silenciosa y solitaria...

...entonces un repiqueteo llena el silencio de la calle, el eco de mis tacones apaga el silencio de las calles de Lavapies, ya no siento el frío en la cara, aflojo el paso y miro a mi alrededor disfrutando...

...aún no ha muerto el oso de mi imaginación, ese miedo primigenio a ser yo misma, pero me propongo domesticarlo...

...reconciliarme con la bestia negra otra vez...

...reconciliarme conmigo misma...

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